Reproducción del guepardo

La reproducción del guepardo no tiene un rango de tiempo específico, por lo que en cualquier época del año la hembra puede entrar en celo.

Reproducción del guepardo: La madre hembra con sus cachorros.

Madre y cachorros de guepardos tanzanos en familia.

El macho en la reproducción apenas tiene un papel simbólico, ya que tras aparearse, abandona la zona y no tiene ningún papel como progenitor. Por esta razón, la hembra tiene una vida solitaria en la que cuida a toda su camada y les enseña lo necesario para sobrevivir en la naturaleza.

Características

Celo y cortejo

Cuando la hembra adulta entra en celo, es perseguida y cortejada por uno o grupos de varios machos que le siguen, buscando ser el reproductor. Una hembra y sus pretendientes pueden pasar juntos varios días, hasta que ella decide cuándo y con quién se aparea.

Cachorro de guepardo con su madre.

Normalmente, en cada grupo de guepardos hay un felino más fuerte, el llamado dominante. Éste será quien tome la iniciativa y se acerque a la hembra.

Si ella lo acepta, dejará que se sitúe encima para aparearse, en caso contrario le realizará ademanes y zarpazos para que se aleje.

Si el apareamiento tiene éxito, en tres meses da a luz una camada de 4 a 10 cachorros, siendo 5 o 6 el número más habitual. La subespecie de guepardo con mayor número de cachorros en una camada es la del conocido como guepardo asiático.

Nacimiento de un cachorro de guepardo y protección de la madre

Una vez nacidos, la supervivencia de los cachorros de chita depende totalmente de la habilidad de la madre. De hecho, al nacer, los guepardos son ciegos y están completamente indefensos. Además, su pelaje de coloración negra o marrón es muy fino, por lo que son muy vulnerables a la climatología adversa.

Camada de guepardos tras una reproducción exitosa.

Camada de cinco guepardos del Sáhara.

Así, las hembras y sus cachorros buscan escondites en su territorio para mantenerse a salvo de sus depredadores. Al menor signo de peligro, la madre traslada a los pequeños a otro lugar, transportándolos con su boca.

Por esta razón, la madre siempre busca zonas donde la vegetación sea más densa en el hábitat del guepardo. Igualmente, trata de mantener a la familia escondida y vigila para que nunca se alejen demasiado. En caso de hacerlo, los recoge y los junta de nuevo en su escondite.

La dificultad de la hembra para sacar adelante a sus cachorros es máxima en la naturaleza. Por esta razón, la mortalidad de cachorros guepardos es muy alta. Por consiguiente, 9 de cada 10 cachorros de guepardo no alcanzan la edad adulta.

Recién nacidos, los guepardos dependen completamente de su madre, la que les amamanta día tras día. Sin embargo, esto deja muy débil a la madre, por lo que también disminuye su capacidad para cazar con éxito. Y es que, cada presa obtenida por la madre guepardo, es una posibilidad más de que la familia salga adelante.

¿Qué papel tiene el macho de guepardo en la reproducción?

Los machos llevan una vida muy distinta, ya que no asumen ninguna responsabilidad como padres y se dedican a recorrer las llanuras en solitario o en grupos. Cuanto mayor es el número de los grupos, más posibilidades tienen de encontrar una hembra con la que reproducirse. Sin embargo, cuanto más numeroso es el grupo, más presas necesitan para sobrevivir.

Los machos que viven de forma solitaria tienen muy pocas responsabilidades de reproducirse. En caso de que una hembra pierda toda su camada, entrará en celo unos meses después, por lo que será de nuevo perseguida y cortejada por los machos guepardos.

La caza durante la reproducción del guepardo

En caso de sobrevivir, tras unas seis semanas aproximadamente, los cachorros están listos para salir a cazar junto a ella. Así, en la retaguardia, los cachorros se quedarán en una zona muy cercana a su madre mientras ella consigue atrapar una presa suficientemente grande para alimentarlos.

Cachorro de chita o guepardo subido a un árbol.

Cachorro de guepardo sudanés en un árbol.

En ocasiones, tras derribar una presa, la hembra y sus cachorros son rodeados por otros depredadores para robar su comida. Por ejemplo, en el Serengueti de África, donde habita el guepardo tanzano, es muy habitual que las hienas aparezcan en dicho momento para atacar a la hembra.

En ese momento, el instinto de supervivencia de la madre guepardo hará que abandone su recién obtenida presa para proteger y huir con sus cachorros. Y, así, la hiena mediante la intimidación y la amenaza a los guepardos juveniles, se quedará con una presa que por sí misma nunca hubiera podido cazar.

Madre con sus cachorros de chita en un ciclo de reproducción.

Si no hay amenazas a la vista, la hembra realiza sonidos para avisar y llamar a sus cachorros, haciéndoles ver que la zona es segura. En ese momento, los cachorros salen de su escondite y se alimentan junto a ella. En caso de que los guepardos juveniles sean mas mayores y tengan ya algunas habilidades, la madre no mata a la presa, sino que la sujeta fuertemente para que los jóvenes guepardos acaben con ella y aprendan como hacerlo.

Bebés de guepardo asiático (Acinonyx jubatus venaticus)

Cachorros bebé de guepardo asiático.

Comer es una actividad peligrosa para la hembra y sus cachorros. Por esta razón, los guepardos devoran a sus presas a toda velocidad, evitando así que puedan llegar otros depredadores más grandes y les roben o incluso les ataquen por la comida.

Es muy habitual que, mientras esto ocurre, grandes familias de buitres u otras aves de presa se sitúen muy cerca de ellos de forma amenazante. Y, así, finalmente, la hembra y sus cachorros ante la presión de un grupo mayor, abandonan el resto de su captura para evitar un enfrentamiento.

Las constantes pérdidas de presas por este tipo de amenazas, provoca que la madre guepardo deba estar cazando durante gran parte de las horas del día. Y, así, garantizar la ingesta necesaria de la alimentación de un guepardo adulto y la de sus cachorros.

La vida de un cachorro de guepardo

Cuando la situación es tranquila, los cachorros de guepardo juegan entre sí persiguiéndose unos a otros. De esta manera, tonifican sus músculos, afinan sus reflejos y practican técnicas para cazar.

Aprendiendo a cazar, los jóvenes guepardos en grupo son capaces de capturar pequeños zorros, liebres y conejos, maximizando así sus posibilidades de éxito.

Cachorro de guepardo corriendo con su madre.

Los guepardos jóvenes empezarán a cazar en grupo siguiendo las técnicas aprendidas por su progenitora. De hecho, mientras acechan una presa, la madre desde la retaguardia, grita y realiza sonidos como si les estuviera dando instrucciones para hacerlo.

Un factor muy importante en la vida de los cachorros es el número de guepardos de la camada que sobrevive a lo largo del tiempo. Si el grupo de cachorros es numeroso, cazando juntos serán capaces de conseguir grandes recompensas alimenticias. En caso contrario, una pareja o tan solo un guepardo superviviente, tendrá que conformarse con atacar a pequeños roedores para poder obtener su comida. Y, si los jóvenes guepardos no consiguen cazar, será la madre la que de nuevo actúe para conseguir la alimentación de su familia.

Además, hay que tener en cuenta que el guepardo no siempre tiene éxito cazando, por lo que, al inicio, los jóvenes o cachorros, debido a su inexperiencia, tienden a calcular mal sus ataques. En ocasiones, estos fallos resultan fatales, ya que, animales más grandes, durante su defensa pueden realizar heridas mortales o lo suficientemente profundas para que no puedan cazar, y eventualmente sobrevivir.

En caso de supervivencia, un año y medio después de nacer, los guepardos abandonan a su madre para emprender su propia vida. Este hecho, suele coincidir con un nuevo ciclo de embarazo de la madre.

Los guepardos hembras se separan del grupo y siguen su ciclo de vida solitaria en su propio territorio, como hizo su madre. Al contrario, los guepardos machos permanecen juntos toda la vida, pudiéndose unir a otros grupos más grandes.

La edad sexual para un guepardo comienza a los dos años de edad, y si ha sobrevivido un gran número de la camada, tendrán muchas posibilidades de aparearse en muy poco tiempo.

Amenazas para los cachorros de guepardo

Una de las mayores amenazas para la supervivencia de los guepardos jóvenes son los leones, ya que estos matan a todos los cachorros que encuentran. Se cree que los leones asesinan a los jóvenes y crías de otras especies para eliminar la futura competencia de caza en el también hábitat del guepardo y así, postularse como la especie más fuerte de la zona.

Cachorros de guepardo africanos con su hembra en el Sáhara (Acinonyx jubatus hecki)

Hembra de guepardo del Sáhara con sus cachorros.

En África, las hienas son otro de los peligros más grandes para un guepardo. De hecho, un grupo de cinco guepardos no podría enfrentarse a una hiena en caso de que hubiera comida en juego ya que la hiena es un animal muy violento cuando la alimentación está en juego.

La velocidad del guepardo es una de las facultades más importantes en su supervivencia. Incluso en fase de crecimiento, pueden ser más rápidos que un león adulto por lo que, salvo que sean sorprendidos, en tan solo unos meses de vida podrían huir de la mayoría de depredadores. Cabe destacar que la velocidad de un guepardo puede llegar hasta a los 115 km/h en pleno sprint, alcanzada por la subespecie del guepardo asiático.

Finalmente, otro factor muy importante en la supervivencia de un guepardo joven es el clima. Debido a que el pelaje no está desarrollado completamente en sus primeros meses de vida, en lugares con afluencia de lluvias, las crías de guepardo podrían enfermar y llegar a morir de hipotermia. Al igual que con otros peligros, la madre será la encargada de buscar refugio durante un gran temporal para proteger y mantener caliente y con vida a sus cachorros.